El espacio de mi propio ser se realiza en forma de
diálogo y éste no puede realizarse sin acallar mi propia palabra mientras el
otro habla. Sólo desde el silencio en el que dejo espacio al otro
voluntariamente para que me hable puedo decirme yo, no ya sólo como imitador,
sino de forma original.
Comentarios
Gracias.
Un beso, querida Caminar.