CAMINAR, CAMINAR LLEVANDO SIEMPRE EN NUESTROS CORAZONES Y EN NUESTROS LABIOS EL DULCE NOMBRE DE JESÚS.















El más poderoso




El más poderoso es siempre aquel 
que sabe juntar las manos.


Inténtalo


Nadie sabe de lo que es capaz 

hasta que lo intenta.



Silencio


Vacaciones de verano, tiempo propicio, para si se quiere, aprender a silenciar la vida; para ello: 

Mira en silencio,

escucha en silencio,

percibe en silencio,

huele en silencio,

palpa en silencio,

trabaja en silencio,

vive en silencio,

ama en silencio…


Y encontrarás la infinitud del silencio…

                            la eternidad del silencio…,

                            el abismo del silencio…,

                            la sabiduría del silencio…,

                            el amor del silencio….,

                            la pasión del silencio…,

                            la belleza del silencio…,

                            la plenitud del silencio…,

                            la armonía del silencio…

Cuando el silencio habla…


           La vida se transforma.














Feliz verano



Corpus Christi 2014


Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
Sea por siempre bendito y alabado. 


Corpus 2014 from maria on Vimeo.


Santísima Trinidad


Señor, contemplar
es verte,
es escucharte,
es tocarte,
es vivirte…

Contemplar, Señor,
es buscarte y no encontrarte,
es desearte y no verte…

Contemplar, Señor es
verte sin mirarte,
presentirte sin sentirte,
escucharte sin oírte,
intuirte y no verte,
gustarte y no tenerte,
amarte y no perderme…

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Glorificar al Padre, en el Hijo, por el Espíritu Santo.



Pentecostés 2014

Oh, Espíritu Santo,

Amor del Padre y del Hijo,

inspírame siempre

lo que debo pensar,

lo que debo decir,

cómo debo decirlo,

lo que debo callar,

cómo debo actuar,

 lo que debo hacer,

para gloria de Dios,

bien de las almas y

mi propia santificación.

Espíritu Santo,

dame agudeza para entender,

capacidad para retener,

método y facultada para aprender,

sutileza para interpretar,

gracia y eficacia para hablar.

 Dame acierto al empezar

dirección al progresar y

perfección al acabar.

Amén.



Noche-Fuente-Sed


Un poema de Luis Rosales (1910-1992) de inspiración sanjuanista dice así:


De noche, iremos, de noche
que para encontrar la Fuente

sólo la sed nos alumbra. 

De noche
A Dios, por lo general, acudimos cuando en nuestra vida es de noche, es decir, cuando comprendemos que le necesitamos. Cuando es de día, en cambio, son tantas las luces que nos deslumbran que es fácil olvidarse de su Luz.
Al igual que al final de cualquier túnel, por largo y oscuro que sea, hay siempre una luz, en el más profundo centro de nuestras noches brilla siempre una llama. Esa llama es Dios, que nos espera en el corazón de nuestras tinieblas. La invitación, por tanto, no es a huir de la oscuridad, que es lo que normalmente hacemos, sino entrar en ella.
Nuestra noche oscura particular puede ser ahora un vicio no erradicado, una pasión desordenada, un pacto con la mediocridad, un problema económico o familiar grave, una crisis de pareja, un miedo de apariencia insuperable… Sea cual sea nuestra noche actual, Dios está ahí para nosotros. Esta es la convicción cristiana más radical.
La Fuente
La felicidad del hombre en este mundo depende de su conexión con su fuente interior, lo que los cristianos llamamos Espíritu Santo. Sólo esta Fuente puede saciar el corazón humano. El resto de las alegrías son pasajeras, fugaces, efímeras…
Seducidos por el espejismo de otras fuentes o, sencillamente, por pereza, con frecuencia, conscientes o no, nos alejamos de esa Fuente. A veces nos distanciamos tanto de Ella que ya ni la vemos y hasta dudamos de que exista. Y nos decimos: ¿no será una ilusión juvenil? ¿No me habré engañado cuando creí beber?
Cuanto más lejos estamos de la Fuente, más se van apagando las esperanzas y menos confianza tenemos en nosotros mismos y en los demás. El futuro se va estrechando. Sentimos la vida como un peso que nos fatiga. Crecen los miedos y las seguridades a las que pretendemos agarrarnos. Todo esto deja una huella física: se ensombrece el rostro y nuestra mirada se apaga. Hay quien piensa que eso es la madurez, pero se trata más bien de la decadencia espiritual o de la muerte en vida. Crecer bien es crecer en vulnerabilidad.
La sed
Es en esta situación límite, casi desesperada, cuando podemos reconocer que estamos profundamente insatisfechos. Antes, quizá, no habíamos tocado fondo y aún nos dejábamos engañar por los sucedáneos de la felicidad: el prestigio social, la compensación sensorial, la seguridad material… Pareja, familia, trabajo…; nadie niega que todo eso sea importante y bueno, pero no es, ciertamente, el Reino de los Cielos.
Lo primero que hace falta para atisbar algo de ese Reino es tener sed; sólo entonces acudiremos a la Fuente. Lo primero es desear la luz; sólo entonces salimos de la noche. ¿Y cómo? Gritando. Sólo un grito imperioso y desgarrado es escuchado por Dios. No hay oración sincera que Él no atienda. Ni una sola. Tampoco hay ritual vacío que Él escuche. Ni uno sólo.
Estar en Dios y estar en las cosas de Dios no es en absoluto lo mismo. Podemos ser muy religiosos y muy poco espirituales, y quizá sea éste nuestro cáncer. Podemos recitar plegarias durante media hora sin haber conectado con Él ni un segundo. Por desconfianza hacia Dios y hacia la vida –que es la misma desconfianza– nos aseguramos todo tanto que, al final, no necesitamos nada y, en consecuencia, nada hay que pedir de verdad. ¿Cuál es hoy mi grito?, ésta es la pregunta. ¿De qué necesito ser salvado en este momento de mi vida? ¿Estoy dispuesto a convertirme en un pobre que suplica?






Gracias, Señor

Gracias al Dios de la vida, que con ella me ha dado tanto.






Qué alegría


"¡Qué alegría para un cristiano 
cuando al levantarse 
de la Sagrada Mesa 
se lleva consigo todo el cielo 
en el corazón!"



Bajo tu amparo




"Bajo tu amparo nos acogemos , 
Santa Madre de Dios, 
no desoigas  la oración 
de tus hijos necesitados. 
Líbranos de todo peligro, 
oh, siempre Virgen, 
Gloriosa y bendita."


Ayer, hoy y siempre.


Mes de mayo


"Tomad, Virgen pura, nuestros corazones, 
no nos abandones jamás, jamás."

2º Domingo de Pascua. Misericordia y santidad


"La santidad es el adorno de tu casa, Señor, por días sin término."
(Salmo 92)

Gracias, Señor.

Gracias, Madre Iglesia.


Pascua 2014




Santa y feliz Pascua de Jesús Resucitado. 


Misterio



La sangre del justo
y la del malvado,
pasan por tu mismo corazón.

La espalda del que golpea
y la que recibe el latigazo
son parte de tu mismo cuerpo.

En tus lágrimas lloran
el dolor del bueno
y la confusión de su agresor.

Tu misma ternura abraza
el rostro de tu Madre María
y la del soldado que te clava.

En tu corazón no hay excluidos,
en tu cuerpo todos cabemos,
en tus lagrimas todos lloramos,
en tu ternura todos existimos.

¡Déjame entrar contigo,
Señor, en tu misterio,
y vivir en el hogar de tu pasión

donde reconcilias lo imposible!”


"Los hombros traigo cargados"

Los hombros traigo cargados
de graves culpas, mi Dios;
dadme esas lágrimas vos
y tomad estos pecados.

Yo soy quien ha de llorar,
por ser acto de flaqueza;
que no hay en naturaleza
más flaqueza que el pecar.

Y, pues andamos trocados,
que yo peco y lloráis vos,
dadme esas lágrimas vos
y tomad estos pecados.

Vos sois quien cargar se puede
estas mis culpas mortales,
que la menor destas tales
a cualquier peso excede;

y, pues que son tan pesados
aquestos yerros, mi Dios,
dadme esas lágrimas vos
y tomad estos pecados.

Al Padre, al Hijo, al Amor,
alegres cantad, criaturas,
y resuene en las alturas
toda gloria y todo honor. Amén.



La Anunciación del Señor

Decidme quién me besó
con unos labios de fuego...!
Pues nunca conocí
un beso como este beso:
¡si me ha dejado más blanca
que los altos ventisqueros
y me ha vuelto más fecunda
que los jardines del cielo!
Decidme quién me besó
con unos labios de fuego.
Nunca conocí
un beso como este beso:
tan lleno de suavidades,
de añoranzas y de misterio...
Eternos labios heridos,
Divinos labios de fuego
que, quemando, purifican
y sirven de refrigerio.

¡Oh labios, yo no soy digna,
pero... besadme de nuevo!

Cuaresma 2014

Cuaresma...tiempo fuerte,
tiempo de gracia.

Dios se acerca, enamorado;
habla al corazón.
Con sus toques de amor
despierta las semillas de bondad,
escondidas en lo hondo de la tierra.
Con su ternura infinita
ahuyenta la oscuridad de la noche oscura,
planta cara a la idolatría y la opresión.
Con su oído abierto
escucha los gemidos en las orillas del mundo;
con su Palabra de amor
entabla por doquier el coloquio de la gracia.

Cuaresma... tiempo de interioridad
para vivir el bautismo,
misterio de presencia que Dios nos regala en el hondón.

Cuaresma... tiempo de responsabilidad, de lucha.
Para responder al misterio de entrega
que se hace presente en la Palabra y en la Eucaristía de Jesús.
Responder con las vidas levantadas,
con las vidas abiertas,
con las vidas asombradas por el Amor.

Cuaresma. ..tiempo de novedad,
tiempo hacia la novedad de la Pascua.
Con pasos humildes, concretos, fraternos.

Cuaresma...tiempo de Dios
y, por eso, tiempo de todo hombre y de toda mujer,
tiempo de una nueva humanidad más justa.

En camino con todos los pobres de la tierra,
en camino con los amigos de Dios,
en camino con María. ..

Hacia la Luz, hacia la Vida, hacia el Amor.




Caminar en cuaresma: 

Arena y cielo, espérame , Señor, voy  a Ti. 



Cosas pequeñas


"TEN FE EN LAS COSAS PEQUEÑAS, PORQUE ES EN ELLAS QUE RESIDE TU FUERZA"




¿Prisas?



¿A dónde vamos con tanta prisa?

¿Cuál es el destino de nuestro caminar veloz?

¿Qué meta perseguimos...?




Fe - Luz


¡Madre, ayuda nuestra fe!

Abre nuestro oído a la Palabra, para que reconozcamos la voz de Dios y su llamada.

Aviva en nosotros el deseo de seguir sus pasos, saliendo de nuestra tierra confiando y confiando en su promesa.

Ayúdanos a dejarnos tocar por su amor, para que podamos tocarlo en la fe.

Ayúdanos a fiarnos plenamente de él, a creer en su amor, sobre todo en los momentos de tribulación y de cruz, cuando nuestra fe es llamada a crecer y  a madurar.

Siembra en nuestra fe la alegría del Resucitado.

Recuérdanos que quien cree no está nunca solo.

Enséñanos a mirar con los ojos de Jesús, para que él sea luz en nuestro camino.

Y que esta luz de la fe crezca continuamente en nosotros, hasta que llegue el día sin ocaso, que es el mismo Cristo, tu Hijo, nuestro Señor. 

Lumen fidei, 60

¡Detente!


¡Detente! Pliega el ala voladora:
¡buscas la luz, y en ti llevas la aurora!

Recorres un abismo y otro abismo
para encontrar al Dios que te enamora,
¡y a ese Dios tú lo llevas en ti mismo!

¡Y el agitado corazón latiendo,

en cada golpe te lo está diciendo,
y un misterioso instinto,
de tu alma en el oscuro laberinto,
te lo va noche a noche repitiendo!
...¡Más tú sigues buscando lo que tienes!

Dios, en ti, de tus ansias es testigo;

y, mientras pesaroso vas y vienes,
como el duende del cuento,
Él va contigo.



Misión



La misión consiste en "dar carne" al Espíritu Santo. En ese aspecto, María es una figura central en toda vocación, en toda vida cristiana, puesto que su papel y nuestro papel, el papel de toda  humanidad llamada por Cristo, es dar carne al Espíritu Santo, dar cuerpo a una palabra de Dios; no repetir las palabras, no hacer discursos, sino dar carne. Toda vida dominicana, toda vida cristiana es, pues, apostólica y misionera por naturaleza, sea cual fuere la forma de su misión.

Ser apostólico, por con siguiente, no es ante todo obrar, hacer, por oposición a los que no hacen nada, puesto que todo el mundo hace algo, obra  de algún modo, cada uno a su medida, cada cual según su vocación. Nuestra medida no es la acción; nuestra medida es la solidez de nuestra relación con Cristo que envía, mediante la Iglesia, para la renovación del mundo. He ahí nuestra medida: nuestra docilidad a la acción del Espíritu. Y lo que va a cualificar nuestra vocación apostólica no son las grandes obras que nosotros diseñamos, sino la calidad de nuestro ser  interior. Nuestras obras pasan…


He visto una estrella




Te doy gracias, Señor, porque –sin ser rey- he visto una estrella.

Una estrella que, en la noche oscura,
me ha invitado a seguirla, incluso en las horas amargas, y, sus destellos, han hablado a mi corazón, despertando mis sentimientos.

Una estrella que ha hecho posible el que yo, hombre y débil, me postre ante Ti con fe y con emoción como aquellos Reyes Magos.

Haz Señor, que después de haberte contemplado y rezado; después de haberte ofrecido mi pobreza vuelva a mi 
hogar con la firme promesa
de que tu nombre sea conocido, amado y publicado por todos los confines de la tierra.

¡Gracias, Señor! ¡Gracias, mi Rey!