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La oración contemplativa

[…]El hombre es el ser con un misterio en su corazón, que es mayor que él mismo. Está construido como tabernáculo, ceñido de un misterio sagrado. Cuando la Palabra de Dios le pide morar en él, no necesita disponerle artificiosamente su centro. Su ser más íntimo es disponibilidad, escucha, percepción, voluntad de entregarse a mayores, de hacer valer la verdad más profunda, de rendir las armas ante el amor de largo alcance.Cierto, este santuario está en el pecador abandonado y olvidado, cochambroso, convertido en sepulcro y leonera, y exige un esfuerzo -el esfuerzo precisamente de la oración contemplativa- para desescombrarlo y hacerlo habitable al Espíritu Santo, pero no se necesita construirlo. Ahí está en el espacio vital del hombre desde siempre.Por eso, la inefable relación del hombre con la Palabra de Dios -con la dicha y admiración inagotables de todos los orantes- comporta siempre de consuno dos cosas: la vuelta al yo más íntimo y la salida del yo al Tú altísimo. Dios no es el T…
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Corazón de Jesús

-Paloma que buscas nido...
-Sólo en Ti, Señor, Sólo en tu Corazón.

Tiempo

Vivimos en la plenitud del tiempo: cada momento es el tiempo de Dios. La oración nos permite darnos cuenta de que ya tenemos lo que buscamos, no necesitamos ir corriendo detrás de ello. Todo el tiempo está allí a nuestra disposición; si nos damos tiempo, Él se nos manifestará.

María Madre

"Donde llega María, está presente Jesús. Quien abre su corazón a la Madre, encuentra y acoge al Hijo y se llena de su alegría”. 


13 de mayo- Virgen María en Fátima- Oración Papa Francisco

Salve Reina, Bienaventurada Virgen de Fátima, Señora del Corazón Inmaculado, refugio y camino que conduce a Dios. Peregrino de la Luz que procede de tus manos, doy gracias a Dios Padre que, siempre y en todo lugar, interviene en la historia del hombre; peregrino de la Paz que tú anuncias en este lugar, alabo a Cristo, nuestra paz, y le imploro para el mundo la concordia entre todos los pueblos; peregrino de la Esperanza que el Espíritu anima, vengo como profeta y mensajero para lavar los pies a todos, en torno a la misma mesa que nos une.
¡Salve, Madre de Misericordia, Señora de la blanca túnica!
En este lugar, desde el que hace cien años manifestaste a todo el mundo
los designios de la misericordia de nuestro Dios, miro tu túnica de luz y, como obispo vestido de blanco, tengo presente a todos aquellos que, vestidos con la blancura bautismal, quieren vivir en Dios y recitan los misterios de Cristo para obtener la paz.
¡Salve, vida y dulzura, salve, esperanza nuestra, Oh Virgen Peregrina…

Escojo la vida

Esta mañana enderezo mi espalda, abro mi rostro, respiro la aurora, escojo la vida.
Esta mañana acojo mis golpes, acallo mis límites, disuelvo mis miedos, escojo la vida.
Esta mañana miro a los ojos, abrazo una espalda, doy mi palabra, escojo la vida.
Esta mañana remanso la paz, alimento el futuro, comparto alegría, escojo la vida.
Esta mañana te busco en la muerte, te alzo del fango, te cargo, tan frágil. Escojo la vida.
Esta mañana te escucho en silencio, te dejo llenarme,

Pascua 2017

Adorar es… Perderse en lo insondable, Hundirse en lo inagotable, Pacificarse en lo incorruptible, Absorberse en la inmensidad definida, Ofrecerse al Fuego y a la Transparencia, Aniquilarse consciente y voluntariamente A medida que se tiene conciencia de uno mismo, Darse a fondo a aquello que no tiene fondo. ¿A quién adorar?...
A Cristo resucitado a quien se ama como una persona viva…
¡Aleluya, Cristo ha resucitado, venid a adorarlo.!