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Mostrando entradas de noviembre, 2011

Adviento

“Amén, ven Señor Jesús”.  Jesús, que un día vivió sobre la tierra,  es el eterno tú amoroso del mundo:  el objetivo de su ansia de valores y 
anhelo por un sentido.

Religión del amor

El cristianismo es la religión del amor. Ello es exacto, pero siempre que el amor de que aquí se trata se entienda exactamente: no como amor en absoluto, ni siquiera como amor religioso, sino como amor dirigido a una persona determinada, que es la que lo hace posible en absoluto: la persona de Jesús. La tesis de que el amor el cristianismo es la religión del amor sólo puede ser exacta en el sentido de que el cristianismo es la religión del amor a Cristo y, a través de El, del amor dirigido a Dios, así como  a los otros hombres.

Cristo Rey

Que mis caminos, de palabra y de obra, empiecen y acaben en Ti. Sabiendo que, contigo, todo acabará bien: en victoria y en triunfo seguro con amor, frente al odio desde el servicio, antes que el egoísmo. QUIERO PARECERME  A TI, MI REY Y, cuando la cruz asome en el horizonte, agarrarme a ella con la obediencia de la fe. Derramando desde ese trono de madera mi vida y mi valor, mi esfuerzo y mi generosidad Derramando como Tú, oh Señor, palabras de aliento y de consuelo ánimo, valor y esperanza.

La muerte está en el camino

Ya no hay muerte para nosotras. Hay VIDA...porque Cristo, el Señor, es la VIDA.

Cristo

De Cristo...
siempre de Cristo...
sólo de Cristo...
toda de Cristo....

Contemplación

El camino de la contemplación no es, de hecho, camino alguno. Cristo es el único camino, y él es invisible. El “desierto” de la contemplación es sencillamente una metáfora para explicar el estado de vacío que experimentamos cuando hemos abandonado todos los caminos, nos hemos olvidado de nosotros mismos y hemos tomado a Cristo invisible como nuestro camino.


T.M.

Festividad de todos los santos

Nacidos del amor para la vida,
vivieron un amor nunca acabado,
murieron un amor crucificado
en una carne débil no abatida.

Hirieron con la sangre de su herida
el animal salvaje del pecado,
floreció su bautismo en el Amado
con una santidad comprometida.