31 dic. 2013

Día 1- Bendición



"El SEÑOR te bendiga y te proteja;

el SEÑOR ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor;

el SEÑOR te muestre su rostro y te conceda la paz."
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Amanecer día 30







Es mi deseo para cada uno de vosotros, en el nuevo Año que comienza.

22 dic. 2013

Natividad del Señor 2013



Con mis mejores deseos para estos días. 
Os dejo para la reflexión estas palabras de Papa. 

Navidad:
“fiesta de fe y esperanza , que supera la incertidumbre y el pesimismo” . “Y la razón de nuestra esperanza es esta: ¡Dios está con nosotros y todavía se fía de nosotros!... Viene a habitar con los hombres , elige la tierra como su casa para estar en medio de los hombres y hacerse encontrar allí donde los seres humanos pasan sus días entre alegrías y penas . Por lo tanto , la tierra ya no es sólo un " valle de lágrimas " ,sino el lugar donde Dios mismo ha puesto su tienda, es el lugar de encuentro entre Dios y el hombre, de la solidaridad de Dios con los hombres”.

“Dios no vino a un mundo ideal , idílico, sino a este mundo real, marcado por tantas cosas buenas y malas, donde hay enfrentamientos, mal y pobreza, opresión y guerra. Él ha elegido vivir nuestra historia tal como es, con todo el peso de sus limitaciones y de sus dramas...Es el Dios-con - nosotros; Jesús es Dios con nosotros...desde siempre y por siempre con nosotros en los sufrimientos y las tristezas de la historia. El nacimiento de Jesús es la manifestación de que Dios “ha tomado partido” de una vez por todas por el ser humano, para salvarnos, para levantarnos del polvo de nuestras miserias, dificultades y pecados”.

El gran “regalo” de Belén es, pues, “la energía espiritual que nos ayuda a no hundirnos en nuestras fatigas, en nuestra desesperación y nuestra tristeza... El nacimiento de Jesús , nos trae la buena noticia de que somos amados inmensa e individualmente por Dios”. Y de la contemplación del misterio del Hijo de Dios hecho hombre se desprenden dos consecuencias.

La primera es que en su natividad Dios “se abaja, desciende a la tierra pequeño y pobre ...Y si queremos asemejarnos a El, no podemos situarnos por encima de los demás, sino abajarnos, servirlos, hacernos pequeños con los pequeños y pobres con los pobres... Hagamos entonces, que nuestros hermanos no se sientan nunca solos”.

La segunda consecuencia es que si Dios, por medio de Jesús “se involucró con el ser humano hasta llegar a ser como uno de nosotros, el trato que damos a nuestros hermanos y hermanas se lo estamos dando a Jesús y Él mismo nos lo recuerda: el que haya dado de comer, el que haya acogido, visitado, amado a uno de los más pequeños y pobres entre los hombres, lo habrá hecho con el Hijo de Dios”.
En esta Navidad, pidamos a María que nos ayude “a reconocer en el rostro de nuestro prójimo, especialmente de las personas más vulnerables y marginadas , la imagen del Hijo de Dios hecho hombre”.



14 dic. 2013

Ven pronto, Señor



 
Mirad las estrellas fulgentes brillar,
sus luces anuncian que Dios ahí está,
la noche en silencio, la noche en su paz,
murmura esperanzas cumpliéndose ya.

Los ángeles santos, que vienen y van,
preparan caminos por donde vendrá
el Hijo del Padre, el Verbo eternal,
al mundo del hombre en carne mortal.

Abrid vuestras puertas, ciudades de paz,
que el Rey de la gloria ya pronto vendrá;
abrid corazones, hermanos, cantad
que vuestra esperanza cumplida será.

Los justos sabían que el hambre de Dios
vendría a colmarla el Dios del Amor,
su Vida es su vida, su Amor es su amor
serían un día su gracia y su don.

Ven pronto, Mesías, ven pronto, Señor,
los hombres hermanos esperan tu voz,
tu luz, tu mirada, tu vida, tu amor.
Ven pronto, Mesías, sé Dios Salvador.
 

  

6 dic. 2013

Busco Tu Rostro



Deja un momento tus ocupaciones habituales, hombre insignificante, entra un instante en ti mismo, apartándote del tumulto de tus pensamientos. Arroja lejos de ti las preocupaciones agobiantes y aparta de ti las inquietudes que te oprimen. Reposa en Dios un momento, descansa siquiera un momento en él.

Entra en lo más profundo de tu alma, aparta de ti todo, excepto Dios y lo que puede ayudarte a alcanzarlo; cierra la puerta de tu habitación y búscalo en el silencio. Di con todas tus fuerzas, di al Señor: «Busco tu rostro; tu rostro busco, Señor.»


Enséñame a buscarte, muéstrame tu rostro, porque si tú no me lo enseñas no puedo buscarte. No puedo encontrarte si tú no te haces presente. Te buscaré deseándote, te desearé buscándote; amándote te encontraré, encontrándote te amaré.


26 nov. 2013

El Nombre de Jesús


«El Nombre es poder, pero una repetición puramente mecánica, por sí misma, es incapaz de lograr algo. La Oración a Jesús no es un talismán mágico. Como en todas las operaciones sacramentales, se requiere que el hombre coopere con Dios a través de su fe activa y su esfuerzo ascético. Estamos llamados a invocar el Nombre con recogimiento y vigilancia interior, manteniendo nuestra mente en las palabras de la Oración, conscientes de a quién nos dirigimos y quién nos responde en nuestro corazón». 

Kallistos Ware

20 nov. 2013

7 nov. 2013

Conocimiento


 
 
 
                            Según vamos adquiriendo conocimiento,
las cosas no se hacen más comprensibles,
                                                       sino más misteriosas.
 

27 oct. 2013

Nuestro corazón

 
 
 
El santuario de nuestro corazón ha de ser casa de oración, por eso nuestra vida ha de ser una ofrenda espiritual. El bautismo nos ha consagrado. Casa de oración, de alabanza, de sacrificio, en el amor, en la alegría: no se puede profanar el templo de Dios. Ahí, en ese silencio vivo, ese Huésped divino se revelará al hombre que le recibe y se le entrega.
 
 
 

23 oct. 2013

Ser feliz


 
 
Ser feliz es reconocer que la vida vale la pena vivirla, a pesar de todas las dificultades .


14 oct. 2013

La mirada

La mirada. ¡Qué importante es! ¡Cuántas cosas pueden decirse con una mirada! Afecto, aliento, compasión, amor, pero también reproche, envidia, soberbia, incluso odio. Con frecuencia, la mirada dice más que las palabras, o dice aquello que las palabras no pueden o no se atreven a decir.

¿A quién mira la Virgen María? Nos mira a todos, a cada uno de nosotros. Y, ¿cómo nos mira? Nos mira como Madre, con ternura, con misericordia, con amor. Así ha mirado al hijo Jesús en todos los momentos de su vida, gozosos, luminosos, dolorosos, gloriosos, como contemplamos en los Misterios del Santo Rosario, simplemente con amor.

Cuando estamos cansados, desanimados, abrumados por los problemas, volvámonos a María, sintamos su mirada que dice a nuestro corazón: "¡Animo, hijo, que yo te sostengo!" La Virgen nos conoce bien, es madre, sabe muy bien cuáles son nuestras alegrías y nuestras dificultades, nuestras esperanzas y nuestras desilusiones. Cuando sintamos el peso de nuestras debilidades, de nuestros pecados, volvámonos a María, que dice a nuestro corazón: "!Levántate, acude a mi Hijo Jesús!, en él encontrarás acogida, misericordia y nueva fuerza para continuar el camino".

La mirada de María no se dirige solamente a nosotros. Al pie de la cruz, cuando Jesús le confía al Apóstol Juan, y con él a todos nosotros, diciendo: "Mujer, ahí tienes a tu hijo", los ojos de María están fijos en Jesús. Y María nos dice, como en las Bodas de Caná: "Haced lo que él os diga". María indica a Jesús, nos invita a dar testimonio de Jesús, nos guía siempre a su Hijo Jesús, porque sólo en él hay salvación, sólo él puede trasformar el agua de la soledad, de la dificultad, del pecado, en el vino del encuentro, de la alegría, del perdón. Sólo él.

"Bienaventurada porque has creído". María es bienaventurada por su fe en Dios, por su fe, porque la mirada de su corazón ha estado siempre fija en Dios, en el Hijo de Dios que ha llevado en su seno y que ha contemplado en la cruz. En la Adoración del Santísimo Sacramento, María nos dice: "Mira a mi Hijo Jesús, ten los ojos fijos en él, escúchalo, habla con él. Él te mira con amor. No tengas miedo. Él te enseñará a seguirlo para dar testimonio de él en las grandes y pequeñas obras de tu vida, en las relaciones de familia, en tu trabajo, en los momentos de fiesta; te enseñará a salir de ti mismo, de ti misma, para mirar a los demás con amor, como él, que te ha amado y te ama, no de palabra, sino con obras".

¡Oh María!, haznos sentir tu mirada de Madre, guíanos a tu Hijo, haz que no seamos cristianos "de escaparate", sino de los que saben "mancharse la manos" para construir con tu Hijo Jesús su Reino de amor, de alegría y de paz”.

7 oct. 2013

Día de la Virgen del Rosario

 
 
"Oh Madre mía,
en tu corazón vengo a depositar las angustias del mío
 y a sacar fortaleza y valor"

Santa Bernardita, Cuaderno de notas íntimas
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Mi más sincera felicitación a cuantas llevan el nombre de la Virgen del Rosario

1 oct. 2013

Luces y ...como la vida misma


Amanecer propio del mes del Rosario y del día de Santa Teresa de Niño Jesús.
Luces y nubes, como la vida misma. Rayos de luz que intentan abrirse pasos entre las nubes oscuras, como la vida misma. Eso fue la vida de esta gran santa que hoy celebramos, esto lo que meditamos en el rosario de la Virgen María, esto lo que es nuestra vida.
 

"Y no pensemos que podremos amar sin sufrir, sin sufrir mucho... Nuestra pobre naturaleza está ahí, ¡y está para algo...! Ella es nuestra riqueza, nuestro medio de ganarnos la vida... Y es tan preciosa, que Jesús vino a la tierra expresamente para poseerla.
¡Suframos con amargura, sin ánimos...! «Jesús sufrió con tristeza. Sin tristeza, ¿cómo iba a sufrir el alma?» ¡Y nosotras quisiéramos sufrir generosamente, grandiosamente...! ¡Celina, qué ilusión...! ¿Quisiéramos no caer nunca...? ¡Qué importa, Jesús mío, que yo caiga a cada instante! En ello veo mi debilidad, y eso constituye para mí una gran ganancia... Tú ves ahí lo que yo soy capaz de hacer, y por eso te vas a sentir más inclinado a llevarme en tus brazos... Si no lo haces, señal de que te gusta verme por el suelo..., y entonces no tengo por qué inquietarme sino que tenderé siempre hacia ti mis brazos suplicantes y llenos de amor... ¡No puedo creer que me abandones...!
 «Los santos encontraban la cruz precisamente cuando estaban a los pies de Nuestro
Señor».
¡Celina querida, dulce eco de mi alma...! ¡Si conocieras mi miseria...! ¡Si supieras...! La santidad no consiste en decir cosas hermosas, ni consiste siquiera en pensarlas o en sentirlas... Consiste en sufrir, y en sufrir toda clase de sufrimientos. «¡La santidad hay que conquistarla a punta de espada! ¡Hay que sufrir..., hay que agonizar...!».
Vendrá un día en que las sombras desaparecerán, y entonces no quedará ya nada más que la alegría, la embriaguez...
¡Aprovechémonos de nuestro único momento de sufrir...! No miremos más que al instante presente... Un instante es un tesoro... Un solo acto de amor nos hará conocer mejor a Jesús..., nos acercará a él por toda la eternidad..."
Sor Teresa del Niño Jesús de la Santa Faz
 


27 sept. 2013

Preguntas de amor


 

Si pan es lo que vemos, ¿cómo dura,
sin que comiendo dél se nos acabe?
Si Dios, ¿cómo en el gusto a pan nos sabe?
¿Cómo de sólo pan tiene figura?
Si pan, ¿cómo le adora la criatura?
Si Dios, ¿cómo en tan chico espacio cabe?
Si pan, ¿cómo por ciencia no sabe?
Si Dios, ¿cómo le come su hechura?
Si pan, ¿cómo nos harta siendo poco?
Si Dios, ¿cómo puede ser partido?
Si pan, ¿cómo en el alma hace tanto?
Si Dios, ¿cómo le miro y le toco?
Si pan, ¿cómo del cielo ha descendido?
Si Dios, ¿cómo no muero yo de espanto?
 
 

8 sept. 2013

Por Dios

 
 
De una cosa me tengo que convencer: Todo lo que hago es por Dios. Las alegrías El me las manda; las lágrimas, Él me las pone; el alimento por Él lo tomo, y cuando duermo por Él lo hago.

Mi regla es su voluntad, y su deseo es mi ley; vivo porque a Él le place, moriré cuando quiera. Nada deseo fuera de Dios.

Que mi vida sea un "fiat" constante.

Que la Santísima Virgen María me ayude y me guíe en este breve camino de la vida sobre el mundo.
 
 

6 sept. 2013

Danos tu PAZ

 
Hoy, 7 de septiembre, el Papa nos convoca  a un día de oración y ayuno por la PAZ en Siria y en tantos países que sufren a causa de la violencia.
Qué bello la unidad de los hombres pidiendo por una causa tan noble y tan precaria al mismo tiempo.
¿Será nuestra Fe capaz de arrancar el milagro?
 
Señor Jesús, danos tu PAZ.
 
Repitámoslo una y mil veces al cabo del día. Es tan sencillo, aprovechemos toda ocasión: al abrir y cerrar una puerta, al cruzar la calle, al esperar el ascensor o el autobús, al iniciar una tarea...en cada latido del corazón.
 
Santa María, Madre de la PAZ,
Ruega por el mundo y danos la PAZ.
 
 

26 ago. 2013

Dios no manda cosas imposibles

 
 



Dios no manda cosas imposibles,
sino que, al mandar lo que manda,
te invita a hacer lo que puedas y
pedir lo que no puedas y
te ayuda para que puedas.




 

18 ago. 2013

DICHOSOS




Dichosos los que se liberan del apego a los bienes materiales y son solidarios.

Dichosos los que no consideran siempre que la razón está de su parte y buscan el entendimiento con los demás.

Dichosos los que no son insensibles ante el infortunio o desgracias de sus semejantes.

Dichosos los que hacen no sólo lo que les reporta utilidad y someten sus actuaciones a las exigencias de una ética que realice la justicia.

Dichosos los que están con el corazón abierto a los demás y dispuestos a compartir sus penas.

Dichosos los que buscan cuanto de criaturas de Dios hay en los demás y tienen comprensión con los defectos ajenos.

Dichosos  cuantos entienden que la convivencia exige diálogo y búsqueda de aproximación de posiciones.

Bienaventurados quienes por trabajar y mejorar la situación  de su prójimo sólo consiguen ingratitudes e incomprensiones.

14 ago. 2013

Asunción de María


A alumbrar la misma luz,
A alegrar la misma gloria,
A enriquecer las riquezas,
Y a coronar las coronas.
 
A hacer cielo al mismo cielo,
A hacer la beldad hermosa,
A ennoblecer la nobleza,
Ya honrar a las mismas honras.

 


Sube la que es de los cielos,
Honra, riqueza, corona,
Luz, hermosura y nobleza,
Cielo, perfección y gloria.
 
Flamante ropa la viste,
A quien las estrellas bordan,
En cuya labor el sol,
A ningún rayo perdona.
 
La luna a sus pies mendiga,
Todo el candor que atesora,
Y ya, sin temer menguantes,
Plenitud de luces goza.



A recibirla salieron,

Las Tres Divinas Personas,

Con aplausos para quien es

Hija, Madre y Esposa.

 

6 ago. 2013

Transfiguración


Transfigúrame, Señor, transfigúrame.
 
Quiero ser tu vidriera,
tu alta vidriera azul, morada y amarilla.
Quiero ser mi figura, sí, mi historia,
pero de ti en tu gloria traspasado.

Transfigúrame, Señor, transfigúrame.
Mas no a mí solo,
purifica también
a todos los hijos de tu Padre
que te rezan conmigo o te rezaron,
o que acaso ni una madre tuvieron
que les guiara a balbucir el Padrenuestro.

Transfigúranos, Señor, transfigúranos.





Si acaso no te saben, o te dudan
o te blasfeman, límpiales el rostro
como a ti la Verónica;
descórreles las densas cataratas de sus ojos,
que te vean, Señor, como te veo.

Transfigúralos, Señor, transfigúralos.

Que todos puedan, en la misma nube
que a ti te envuelve,
despojarse del mal y revestirse
de su figura vieja y en ti transfigurada.
Y a mí, con todos ellos, transfigúrame.

Transfigúranos, Señor, transfigúranos.

2 ago. 2013

Duele la tierra hermosa


 
¡Qué bello creaste el mundo,
mesa de ricos sabores!
Mas son las cosas mejores
cuando me saben a Ti.
Te buscaré en cada piedra,
en cada ave, en cada rosa.

Duele la tierra de hermosa
por tanta huella de Ti.
Duele tu cara en la cara
de cada pobre que pasa
sin pan, sin amor, sin casa,
y duele el dolor de Ti.

Desde tu amor, cada día,
seguro a mi encuentro sales.
¡Óh qué asedio de señales!
Todas me llevan a Ti...
 

28 jul. 2013

Programa de vida: Vayan, sin miedo, para servir


Homilía Papa Francisco Santa Misa clausura JMJ Río 2013


(Río de Janeiro, 28 de julio de 2013)
Queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio,
Queridos jóvenes
«Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos». Con estas palabras, Jesús se dirige a cada uno de ustedes diciendo: «Qué bonito ha sido participar en la Jornada Mundial de la Juventud, vivir la fe junto a jóvenes venidos de los cuatro ángulos de la tierra, pero ahora tú debes ir y transmitir esta experiencia a los demás». Jesús te llama a ser discípulo en misión. A la luz de la palabra de Dios que hemos escuchado, ¿qué nos dice hoy el Señor? Tres palabras: Vayan, sin miedo, para servir.
1. Vayan. En estos días aquí en Río, han podido experimentar la belleza de encontrar a Jesús y de encontrarlo juntos, han sentido la alegría de la fe. Pero la experiencia de este encuentro no puede quedar encerrada en su vida o en el pequeño grupo de la parroquia, del movimiento o de su comunidad. Sería como quitarle el oxígeno a una llama que arde. La fe es una llama que se hace más viva cuanto más se comparte, se transmite, para que todos conozcan, amen y profesen a Jesucristo, que es el Señor de la vida y de la historia (cf. Rm 10,9). Pero ¡cuidado! Jesús no ha dicho: si quieren, si tienen tiempo, sino: «Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos». Compartir la experiencia de la fe, dar testimonio de la fe, anunciar el evangelio es el mandato que el Señor confía a toda la Iglesia, también a ti; es un mandato que no nace de la voluntad de dominio o de poder, sino de la fuerza del amor, del hecho que Jesús ha venido antes a nosotros y nos ha dado, no algo de sí, sino todo él, ha dado su vida para salvarnos y mostrarnos el amor y la misericordia de Dios. Jesús no nos trata como a esclavos, sino como a hombres libres, amigos, hermanos; y no sólo nos envía, sino que nos acompaña, está siempre a nuestro lado en esta misión de amor.
¿Adónde nos envía Jesús? No hay fronteras, no hay límites: nos envía a todos. El evangelio no es para algunos sino para todos. No es sólo para los que nos parecen más cercanos, más receptivos, más acogedores. Es para todos. No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente. El Señor busca a todos, quiere que todos sientan el calor de su misericordia y de su amor. En particular, quisiera que este mandato de Cristo: «Vayan», resonara en ustedes jóvenes de la Iglesia en América Latina, comprometidos en la misión continental promovida por los obispos. Brasil, América Latina, el mundo tiene necesidad de Cristo. San Pablo dice: «¡Ay de mí si no anuncio el evangelio!» (1 Co 9,16). Este continente ha recibido el anuncio del evangelio, que ha marcado su camino y ha dado mucho fruto. Ahora este anuncio se os ha confiado también a ustedes, para que resuene con renovada fuerza. La Iglesia necesita de ustedes, del entusiasmo, la creatividad y la alegría que les caracteriza. Un gran apóstol de Brasil, el beato José de Anchieta, se marchó a misionar cuando tenía sólo diecinueve años. ¿Saben cuál es el mejor medio para evangelizar a los jóvenes? Otro joven. Éste es el camino que hay que recorrer.
2. Sin miedo. Puede que alguno piense: «No tengo ninguna preparación especial, ¿cómo puedo ir y anunciar el evangelio?». Querido amigo, tu miedo no se diferencia mucho del de Jeremías, un joven como ustedes, cuando fue llamado por Dios para ser profeta. Recién hemos escuchado sus palabras: «¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no sé hablar, que sólo soy un niño». También Dios dice a ustedes lo que dijo a Jeremías: «No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte» (Jr 1,6.8). Él está con nosotros.
«No tengan miedo». Cuando vamos a anunciar a Cristo, es él mismo el que va por delante y nos guía. Al enviar a sus discípulos en misión, ha prometido: «Yo estoy con ustedes todos los días» (Mt 28,20). Y esto es verdad también para nosotros. Jesús no nos deja solos, nunca les deja solos. Les acompaña siempre.
Además Jesús no ha dicho: «Ve», sino «Vayan»: somos enviados juntos. Queridos jóvenes, sientan la compañía de toda la Iglesia, y también la comunión de los santos, en esta misión. Cuando juntos hacemos frente a los desafíos, entonces somos fuertes, descubrimos recursos que pensábamos que no teníamos. Jesús no ha llamado a los apóstoles a vivir aislados, los ha llamado a formar un grupo, una comunidad. Quisiera dirigirme también a ustedes, queridos sacerdotes que concelebran conmigo en esta eucaristía: han venido para acompañar a sus jóvenes, y es bonito compartir esta experiencia de fe. Pero es una etapa en el camino. Sigan acompañándolos con generosidad y alegría, ayúdenlos a comprometerse activamente en la Iglesia; que nunca se sientan solos.
3. La última palabra: para servir. Al comienzo del salmo que hemos proclamado están estas palabras: «Canten al Señor un cántico nuevo» (95,1). ¿Cuál es este cántico nuevo? No son palabras, no es una melodía, sino que es el canto de su vida, es dejar que nuestra vida se identifique con la de Jesús, es tener sus sentimientos, sus pensamientos, sus acciones. Y la vida de Jesús es una vida para los demás. Es una vida de servicio.

San Pablo, en la lectura que hemos escuchado hace poco, decía: «Me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles» (1 Co 9,19). Para anunciar a Jesús, Pablo se ha hecho «esclavo de todos». Evangelizar es dar testimonio en primera persona del amor de Dios, es superar nuestros egoísmos, es servir inclinándose a lavar los pies de nuestros hermanos como hizo Jesús.
Vayan, sin miedo, para servir. Siguiendo estas tres palabras experimentarán que quien evangeliza es evangelizado, quien transmite la alegría de la fe, recibe alegría. Queridos jóvenes, cuando vuelvan a sus casas, no tengan miedo de ser generosos con Cristo, de dar testimonio del evangelio. En la primera lectura, cuando Dios envía al profeta Jeremías, le da el poder para «arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para reedificar y plantar» (Jr 1,10). También es así para ustedes. Llevar el evangelio es llevar la fuerza de Dios para arrancar y arrasar el mal y la violencia; para destruir y demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio; para edificar un mundo nuevo. Jesucristo cuenta con ustedes. La Iglesia cuenta con ustedes. El Papa cuenta con ustedes. Que María, Madre de Jesús y Madre nuestra, les acompañe siempre con su ternura:
«Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos». Amén.
 
 

27 jul. 2013

Vía Crucis en Copacabana

"Con la cruz, Jesús se une al silencio de las víctimas de la violencia que ya no pueden gritar"

"Jesús con su cruz recorre nuestras calles y carga con nuestros miedos"

"Cruz nos invita también a dejarnos contagiar por este amor, nos enseña así a mirar siempre al otro con misericordia y amor, sobre todo a quien sufre, a quien tiene necesidad de ayuda, a quien espera una palabra, un gesto, y a salir de nosotros mismos para ir a su encuentro y tenderles la mano.
Muchos rostros han acompañado a Jesús en su camino al Calvario: Pilato, el Cireneo, María, las mujeres... También nosotros podemos ser para los demás como Pilato, que no tiene la valentía de ir contracorriente para salvar la vida de Jesús y se lava las manos.
Queridos amigos, la Cruz de Cristo nos enseña a ser como el Cireneo, que ayuda a Jesús a llevar aquel madero pesado, como María y las otras mujeres, que no tienen miedo de acompañar a Jesús hasta el final, con amor, con ternura. Y tú, ¿como quién eres? ¿Como Pilato, como el Cireneo, como María?
Queridos jóvenes, llevemos nuestras alegrías, nuestros sufrimientos, nuestros fracasos a la Cruz de Cristo; encontraremos un Corazón abierto que nos comprende, nos perdona, nos ama y nos pide llevar este mismo amor a nuestra vida, amar a cada hermano o hermana nuestra con ese mismo amor. Que así sea."

24 jul. 2013

Oremos junto al Papa

Madre Aparecida, como Tú un día,
Así me siento hoy delante de ti y de Dios,
Que nos propone una misión para la vida
Los cuales contornos y límites no conocemos,
Las cuales exigencias apenas entrevemos.
Pero en Tu fe, gracias a la cual
"nada es imposible para Dios"
Tú, oh Madre, no has flaqueado
Y yo no puedo flaquear
.
Aquí está la Servidora del Señor,
que se haga en mí según tu Palabra
Así, o Tú o como Tú,
Yo abrazo mi misión
En tus manos pongo mi vida
Y vamos, Tu-Madre y Yo-hijo,
A caminar juntos, a creer juntos,
a luchar juntos, a vencer juntos,
como siempre juntos caminaron Tu y Tu Hijo.
Mujer, aquí está tu Hijo!
Hijo, aquí está tu Madre!
Madre Aparecida,
Un día llevaste tu Hijo
Al Templo para consagrarlo al Padre
Para que fuera totalmente disponible a la misión.
Llévame hoy al mismo Padre,
Conságrame a Él
Con todo aquello que soy

y con todo aquello que tengo.
Estoy Aquí! Envíame!
Madre Aparecida,
Pongo en tus manos
Y llevo al Padre nuestros y tus jóvenes,
La Jornada Mundial de la Juventud:
Cuánta fuerza, cuánta vida,
Y cuánto dinamismo que germina y florece

Y que puede estar al servicio de la vida
Y de la humanidad.
Acoge y santifica, oh Padre, a Tú Juventud!
En fin, Madre, te pedimos:
Quédate aquí,
Acoge siempre a tus hijos e hijas peregrinos
Pero ven también con nosotros,
Quédate siempre a nuestro lado
Y acompaña en la misión
La gran familia de fieles,
Sobre todo cuando la Cruz pesa de más
Y sostiene nuestra esperanza y nuestra fe.
Sé fiel hasta la muerte y yo
te daré la corona de la vida! Amén.

20 jul. 2013

El bien


¿Cómo podemos empezar a hablar del bien? Creo que para hablar de algo, antes que nada, hay que recurrir a nuestra experiencia. Tenemos que hacer memoria y preguntarnos cuál es nuestra experiencia del bien. He llegado a la conclusión de que el primer bien que experimentamos es nuestra propia vida: nos han dejado nacer. Gracias a que otros, nuestros padres, nos lo han permitido, podemos experimentar otros bienes, pero el primerísimo que obtenemos somos nosotros mismos.

Tenemos que hablar de nosotros como un bien que no hemos decidido obtener y que aun así nos ha sido dado. Por eso, creo que no me alejaría mucho de la definición del bien al decir que tenemos experiencia de él como algo que hemos recibido. Es una imagen que me parece muy bella: somos un regalo para nosotros mismos.


A partir de esta experiencia del bien, como algo que recibimos, podemos ver que el bien se desarrolla según esa dinámica. Es la dinámica del agradecimiento ante algo inesperado. ¿Alguno de nosotros esperaba nacer? Creo que ninguno podemos afirmarlo. Lo que sí que podemos afirmar es que nos han esperado a nosotros…¿Te has fijado? El bien “inesperado” engendra la esperanza; a un bien le sigue otro: la sonrisa de un recién nacido responde a la esperanza de sus padres, es su manera de decir “gracias”. 

Esta experiencia la hemos tenido todos en cierto grado, todos vivimos gracias al esfuerzo de otros y a la atención que nos han dado. Sinceramente, me sorprendo al pensar que no voy a ser capaz de devolver el bien que me han dado… Aunque no ser capaz de devolverlo me espolea a buscar cómo hacerlo.
 
 


17 jul. 2013

Días iguales

 
 
"Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo."

3 jul. 2013

Ejercicios Espirituales

 
"Habla, Señor, que tu siervo escucha"
1. Sa. 3, 1-10.19-21
 
 
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Una oración en estos días. Gracias.
 
 
 

30 jun. 2013

Caminar y seguir caminando

"El que pone la mano en el arado y sigue mirando atrás no es apto para el Reino"
Todos hemos puesto "la mano en el arado", ése que Dios pensó para nosotros al crearnos y llamarnos a su seguimiento por medio del bautismo.
Por eso es necesario caminar y, seguir caminando, "fijos los ojos en Jesús el que inicia y completa nuestra fe".
Una vez iniciados en el camino del Reino, sólo cabe seguir, seguir caminando, porque sólo Jesús da sentido pleno a nuestra vida, sólo Él es nuestra meta.
Vale la pena, o mejor, la alegría, caminar con el que es todo Belleza, Bondad y Verdad; el ir transformándonos, o más correcto, dejarnos transformar por el Espíritu que nos inhabita y llegar a ser en el mundo un destello de lo Bello, Bueno y Verdadero.
 
 




La mundanidad espiritual

En el Evangelio de San Lucas (11,15-26) Jesús dice:  «Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha lleg...