Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de julio, 2011

Bendecir

"Por la fe sabemos que Jesús, bendiciendo, tiene sus manos extendidas sobre nosotros. Ésta es la razón de la alegría cristiana"Benedicto XVI
Que el Señor os bendiga durante este periodo estival.

Las manos

Manos limpias son aquellas que no tienen avidez, manos a través de las cuales actúa Dios, manos puestas a disposición de Dios y, al mismo tiempo, manos que recuerdan que sólo son instrumento de Dios. Manos que nunca actúan en su propio interés, que nunca pecan, que no quieren el pecado...las manos inocentes son aquellas en las que está Dios, que no planean, no tienen la intención de hacer nada malo y no lo hacen...la pureza de las manos de traduce en la pureza de todas las acciones, son como un símbolo, "las manos" para todo lo que hace el ser humano.

El Reino de los cielos

«El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. »


Gracia, Señor, por haberme hecho, a través del bautismo, ciudadano de este Reino; haz que mis acciones nunca desmientan el que Tú sembraste buena semilla.

"El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo."

Gracias, Señor, por la pequeñez de tu Reino, ahí mi debilidad no desentona, los pobres tenemos cabida en tu Reino.

«El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo».
Gracias, Señor, por la esperanza que entrañan tus palabras. El Reino al que pertenecemos por gracia, es pequeño (como nosotros mismos), insiginificante a los ojos mundanos, pero pleno de vitalidad, de fuerza, el cual, por obra del Espíritu llegará a fermentar toda la masa.

Pensar en Dios

"Rezo el rosario y, de repente, cada Ave María tiene otro sentido. Pero no se trata de las palabras de la oración, sino de la oración de María, que "se llevó la mejor parte" porque volvió su mirada a Dios considerándolo el valor supremo.

Eso es lo importante y tenemos que dejar de pensar en nosotros mismos, aunque sea "a la fuerza", y pensar en Dios...
en cada momento,
en cada situación,
en cada irritación
y en cada momento de admiración estática...
¡quiero aprender a hacerlo!"
W.P.