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Mostrando entradas de agosto, 2013

Dios no manda cosas imposibles

Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas.




DICHOSOS

Dichosos los que se liberan del apego a los bienes materiales y son solidarios.
Dichosos los que no consideran siempre que la razón está de su parte y buscan el entendimiento con los demás.
Dichosos los que no son insensibles ante el infortunio o desgracias de sus semejantes.
Dichosos los que hacen no sólo lo que les reporta utilidad y someten sus actuaciones a las exigencias de una ética que realice la justicia.
Dichosos los que están con el corazón abierto a los demás y dispuestos a compartir sus penas.
Dichosos los que buscan cuanto de criaturas de Dios hay en los demás y tienen comprensión con los defectos ajenos.
Dichosos cuantos entienden que la convivencia exige diálogo y búsqueda de aproximación de posiciones.
Bienaventurados quienes por trabajar y mejorar la situaciónde su prójimo sólo consiguen ingratitudes e incomprensiones.

Asunción de María

A alumbrar la misma luz, A alegrar la misma gloria, A enriquecer las riquezas, Y a coronar las coronas. A hacer cielo al mismo cielo, A hacer la beldad hermosa, A ennoblecer la nobleza, Ya honrar a las mismas honras.



Sube la que es de los cielos, Honra, riqueza, corona, Luz, hermosura y nobleza, Cielo, perfección y gloria. Flamante ropa la viste, A quien las estrellas bordan, En cuya labor el sol, A ningún rayo perdona. La luna a sus pies mendiga, Todo el candor que atesora, Y ya, sin temer menguantes, Plenitud de luces goza.



A recibirla salieron,
Las Tres Divinas Personas,

Santo Domingo de Guzmán

SIEMPRE HABLABA CON DIOS O DE DIOS



Transfiguración

Transfigúrame, Señor, transfigúrame.
Quiero ser tu vidriera,
tu alta vidriera azul, morada y amarilla.
Quiero ser mi figura, sí, mi historia,
pero de ti en tu gloria traspasado.

Transfigúrame, Señor, transfigúrame.
Mas no a mí solo,
purifica también
a todos los hijos de tu Padre
que te rezan conmigo o te rezaron,
o que acaso ni una madre tuvieron
que les guiara a balbucir el Padrenuestro.

Transfigúranos, Señor, transfigúranos.





Si acaso no te saben, o te dudan
o te blasfeman, límpiales el rostro
como a ti la Verónica;
descórreles las densas cataratas de sus ojos,
que te vean, Señor, como te veo.

Transfigúralos, Señor, transfigúralos.

Que todos puedan, en la misma nube
que a ti te envuelve,
despojarse del mal y revestirse
de su figura vieja y en ti transfigurada.
Y a mí, con todos ellos, transfigúrame.

Transfigúranos, Señor, transfigúranos.

Duele la tierra hermosa

¡Qué bello creaste el mundo,
mesa de ricos sabores!
Mas son las cosas mejores
cuando me saben a Ti.
Te buscaré en cada piedra,
en cada ave, en cada rosa.

Duele la tierra de hermosa
por tanta huella de Ti.
Duele tu cara en la cara
de cada pobre que pasa
sin pan, sin amor, sin casa,
y duele el dolor de Ti.

Desde tu amor, cada día,
seguro a mi encuentro sales.
¡Óh qué asedio de señales!
Todas me llevan a Ti...