18 feb. 2013

Cuaresma 2013-imagen

Oremos por el Papa
 de un manera especial e intensa,  
en esta semana de Ejercicios Espirituales.
 
La imagen y la frase vale más que muchas explicaciones.

13 feb. 2013

Cuaresma 2013

Dios nos habla de muchos modos y maneras, hay que saber escuchar. En este inicio de cuaresma, algo nos ha querido decir el Señor con la renuncia del Papa Benedicto XVI. Me parece muy acertado el análisis que hace Bruno Moreno y lo comparto. Será un modo magnífico de vivir esta cuaresma del Año de la fe.
 
 
"En cuanto se ha hecho pública la noticia de la renuncia de Benedicto XVI, se han disparado los análisis sobre las causas y, sobre todo, sobre las consecuencias de su decisión. A mi entender, la renuncia del Papa es, ante todo, una llamada.

Una llamada a la conversión. Porque hoy, como todos los demás días, la conversión es el asunto más importante para cada uno de nosotros. En ese sentido, es una bendición que esto suceda cuando va a llegar la Cuaresma. Si vemos algo tan llamativo como el abajamiento de un Papa que renuncia a su cargo y pide perdón públicamente por sus defectos, quizá sea un signo de Dios para que nosotros, por fin, nos convirtamos.

Una llamada a poner los ojos en Cristo. Sólo Él es nuestro Señor. El Papa, como el último de los monaguillos, debe disminuir para que Él crezca. Los papas, como Vicarios de Cristo, prestan su servicio por un tiempo, hasta que mueren o renuncian, pero Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y siempre.

Una llamada a dar gracias al cielo, como ha hecho el propio Papa en su anuncio. Grandes han sido las obras de Dios durante su pontificado y durante su servicio anterior como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Por su medio, Dios nos ha otorgado muchas bendiciones. Incluso debemos darle gracias por esta renuncia, aunque nos duela, porque todo sucede para el bien de los que aman a Dios. El cielo nos regaló un papa estupendo y ahora nos deja sin él. El Señor nos lo dio, el Señor nos lo quitó. Bendito sea el nombre del Señor.

Una llamada a amar a la Iglesia. No me cabe duda de que el gesto del Papa es un acto de amor a la Iglesia, para servirla como mejor cree que puede hacerlo en su debilidad. Que Dios nos conceda a todos ese mismo amor humilde a la Iglesia.

Una llamada a contemplar las cosas sub specie aeternitatis, desde el punto de vista de la eternidad. La Iglesia es tan antigua y nuestros proyectos humanos tan efímeros que la renuncia del papa se llama propiamente abdicación, porque la última vez que un papa renunció, también estaba abdicando como Rey de Roma y de los Estados Pontificios. Fue hace medio milenio. Quizá esto deba hacernos pensar que lo que importa es el plan de Dios y no nuestros planecillos y proyectos.

Una llamada a pensar como Dios y no como los hombres. El mundo sólo se fija en el poder. Por eso no entendió que Juan Pablo II permaneciera en su puesto en la humillación de su debilidad y tampoco entiende ahora que Benedicto XVI no se aferre al poder. El cristiano ve las cosas de otra forma. Lo que Dios quiera, como Dios quiera, cuando Dios quiera.

Una llamada a la fe y a la confianza en Dios. ¿Quién será el próximo papa? Muchos se lanzarán a maquinar, a sembrar inquietud, a hacer quinielas políticas de progresismo o conservadurismo. Otros sentirán miedo, temiendo que el próximo papa no sea el que consideran apropiado para la Iglesia. Nada de esto suceda entre nosotros. No sabemos quién será el próximo Papa, pero podemos confiar en Dios, porque las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia. Con Benedicto XVI, suplicamos a María, la Santa Madre de Dios, que asista con su materna bondad a los Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.

Una llamada, finalmente, a orar por nuestro hermano Benedicto. Cuando se haga efectiva su renuncia, se dedicará a la oración y la contemplación y seguirá dando así la vida por Jesucristo y por la Iglesia. Dios le bendiga abundantemente y le sostenga en su vejez, en el camino hacia el cielo."

 BRUNO MORENO

12 feb. 2013

Oremos por nuestro Santo Padre


"Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.

Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino.

Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.

Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.

Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.

Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.

Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria."
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GRACIAS SANTIDAD, POR SU VIDA ENTREGADA, POR SU EJEMPLO Y, SEPA QUE NUESTRA GRATITUD SE CONVIERTE EN ORACIÓN.
 

11 feb. 2013

Virgen de Lourdes (11 febrero)

En tus manos,
 Madre,
siempre en tus manos.

 
Amanecer suave, silencioso, lleno de paz y luz; como ELLA en su aparición.
(Fotografía tomada, 11-02-2013)

7 feb. 2013

Vivir de fe


“Vivir de fe significa reconocer la grandeza de Dios y aceptar nuestra pequeñez, nuestra condición de criaturas, dejando que Dios la colme con su amor.”

La mundanidad espiritual

En el Evangelio de San Lucas (11,15-26) Jesús dice:  «Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha lleg...