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Mostrando entradas de marzo, 2015

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IV semana de cuaresma. Llagas revividas

No se termina el camino con las llagas resucitadas de Cristo. Ellas nos invitan a cargar con confianza con la cruz que supone seguirle. Nos enseñan a saber responder con amor al odio (aunque nos haga sufrir); con generosidad al egoísmo (aunque pasemos por tontos); con verdad a la mentira (aunque suponga no conseguir muchas cosas); con el bien al mal (aunque suponga perder muchas batallas). En la Pascua fijamos nuestros ojos en Jesús no para soñar con un mundo irreal, sino para hacernos fuertes en la verdadera vida aunque esta sea golpeada por el mal y la desgracia.



Ante el Señor:  Pide al Señor saber cargar con tu cruz cuando tengas que hacerlo, aceptar perder parte de la vida en esos difíciles momentos, para que vaya naciendo en ti la fuerza victoriosa del amor de Dios y los que te rodeen puedan encontrar en ti, como nosotros en Cristo, unas heridas donde beber fe, esperanza y amor.




Cuaresma 20015.Llagas transfiguradas

Cristo se hace reconocer en los relatos de la resurrección mostrando sus llagas. Estas han perdido su poder mortal, Ya solo son reflejo de la victoria de Dios sobre la muerte y sobre el odio. Son la manifestación total de que nada tiene poder sobre Dios, que su acción tiene capacidad de transfigurar el fracaso más dramático del hombre. Todo lo que se siembra en su vida renace exuberante, lleno de plenitud. Cristo mostrándonos sus llagas dice silenciosamente al corazón de los discípulos: “no tengáis miedo. Mirad, nada puede separaros del amor de Dios”.