27 mar. 2016

Pascua 2016




Es este crucificado que ha vencido a la muerte el que entra en aquella habitación cerrada de nuestro interior, que nosotros no sabemos alumbrar y que nadie conoce del todo, para encender la esperanza y el amor en medio del dolor, el pecado y la desesperanza. Él espera a que dejemos de correr de aquí para allá y luego llama a la puerta. Si abrimos nos alentará la luz de sus heridas de amor y podremos caminar sabiendo que hay futuro. Y sólo habrá que decir: “Señor mío y Dios mío”

Santa y feliz Pascua. 

¡¡¡Cristo ha resucitado, ALELUYA!!!



Domingo 3º Adviento

Palabras del Papa Francisco antes del Ángelus Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!. En estos últimos domingos, la liturgia ha ...