27 mar. 2016

Pascua 2016




Es este crucificado que ha vencido a la muerte el que entra en aquella habitación cerrada de nuestro interior, que nosotros no sabemos alumbrar y que nadie conoce del todo, para encender la esperanza y el amor en medio del dolor, el pecado y la desesperanza. Él espera a que dejemos de correr de aquí para allá y luego llama a la puerta. Si abrimos nos alentará la luz de sus heridas de amor y podremos caminar sabiendo que hay futuro. Y sólo habrá que decir: “Señor mío y Dios mío”

Santa y feliz Pascua. 

¡¡¡Cristo ha resucitado, ALELUYA!!!



Barcelona- súplica

Y uno se pregunta de nuevo ¿por qué? Y hasta el cielo se interroga ¿por qué? Y todo hombre de bien se cuestiona ¿po...