26 nov. 2013

El Nombre de Jesús


«El Nombre es poder, pero una repetición puramente mecánica, por sí misma, es incapaz de lograr algo. La Oración a Jesús no es un talismán mágico. Como en todas las operaciones sacramentales, se requiere que el hombre coopere con Dios a través de su fe activa y su esfuerzo ascético. Estamos llamados a invocar el Nombre con recogimiento y vigilancia interior, manteniendo nuestra mente en las palabras de la Oración, conscientes de a quién nos dirigimos y quién nos responde en nuestro corazón». 

Kallistos Ware

2 comentarios:

Rosa dijo...

Gracias.

Un beso.

Fran dijo...

Dios es nuestro Padre. Jesús es como un amigo. Yo la verdad es que me dirijo a Dios sobre todo con mis pensamientos. Gracias por este texto para no caer en la repetición mecánica cuando utilizamos oraciones.

Busco Tu Rostro

"Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor"