29 jun. 2014

Silencio


Vacaciones de verano, tiempo propicio, para si se quiere, aprender a silenciar la vida; para ello: 

Mira en silencio,

escucha en silencio,

percibe en silencio,

huele en silencio,

palpa en silencio,

trabaja en silencio,

vive en silencio,

ama en silencio…


Y encontrarás la infinitud del silencio…

                            la eternidad del silencio…,

                            el abismo del silencio…,

                            la sabiduría del silencio…,

                            el amor del silencio….,

                            la pasión del silencio…,

                            la belleza del silencio…,

                            la plenitud del silencio…,

                            la armonía del silencio…

Cuando el silencio habla…


           La vida se transforma.














Feliz verano



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Por el alma silenciosa navegan los pensamientos de Dios; y cuanto más silencio, más paz, más serenidad y más facilidad para estar en la presencia del Señor. GRACIAS.

Rosa dijo...

Qué belleza. Hoy comienzo las vacaciones, ay, sí, silencio, calma...cuando el silencio habla, la vida se transforma, sí, sí...

Un beso, querida amiga. Feliz verano para ti también y muchas gracias.

Rosario dijo...

Hola: me ha encantado su entrada.
Le deseo un feliz verano a usted también.
Gracias por su visita.
Dios la bendiga.
Un abrazo.

Felicitas dijo...

Es cierto, querida amiga. ES necesario hacer silencio, para que la Palabra encarnada se manifieste en nuestro corazón.
Un beso.

Anónimo dijo...

Hacer silencio en compañía de María para que Ella, la Virgen Silente, nos enseñe a permanecer a los pies del Hijo en atenta escucha.

Madre nuestra, queremos decir "sí" al Señor. Deseamos que el nuestro sea un "sí" constante, confiado, sereno, pasional... ¡¡¡eterno!!! Queremos que nuestro silencio nos permita pronunciar con valentía este "sí". Esto sólo es posible si te lo presentamos a ti para que lo incorpores al tuyo. Entonces, custodiado por tu amor de Madre, permitirá al Espíritu continuar y culminar la obra que ha comenzado en nosotros. Madre nuestra, Señora del silencio y de la escucha, toma nuestro pobre "sí" en tus manos amorosas y transfórmalo en lo que Jesús quiere que sea. Haz que nuestro "sí" se dé en autenticidad y en verdad en medio de un silencio fecundo.

¡¡¡Feliz verano a todos!!!

Sólo Dios

No soy bufón que haga reír a cortesanos, ni  marioneta movida por dedos sin cristal. No, no cambiaré por caprichos humanos s...