11 dic. 2014

Adviento. El tiempo de José.

Cuando algún comentario considero que puede ayudar a otros, me gusta ponerlo como una nueva entrada. Gracias a Anónimo. Estas son sus palabras. 


"En aquel primer Adviento unos ojos amantes y silenciosos contemplaban a María...

Eran unos ojos que, atraídos por el misterio, se dejaban abrazar por él aún sin comprenderlo;

unos ojos que, sin saber que la maravilla que contemplaban ocultaban una maravilla aún mayor, no dejaban de amar mirando;
unos ojos que intuían algo sin saber qué era;
unos ojos que esperaban pacientes la revelación de Dios porque siempre miraron confiadamente a su Creador. Eran los ojos de José.

Esos ojos fueron causa de angustia cuando mostraron algo inesperado e inaudito y lloraron sin comprender. Pero siguieron esperando contra toda esperanza hasta que sonara la hora de Dios.

Los ojos de José... El misterio de los ojos de un hombre santo que mereció de Dios el encargo de cuidar de la Madre y del Hijo. Los mismos ojos que contemplaron atraídos, primero sin saber; los mismos que fueron golpeados por la sorpresa inesperada; los mismos que lloraron mientras veían la oscuridad del silencio de Dios fueron los que un día contemplaron junto a los de María el mayor de los misterios: Dios hecho Carne, hecho Niño. 

Unos ojos contemplativos, sufrientes y dichosos, siempre fieles, que fueron premiados con la contemplación de Jesús, el Señor."


1 comentario:

mariana dijo...

maravilloso!!!!!!San jose ruega por nosotros

Tú estás conmigo

“ Hay una presencia que vela junto a nosotros, hay una Palabra que da sentido al camino de la vida, hay un Dios que no deja caer de sus...