10 ene. 2016

¡Enamórate!

¡Enamórate!


Nada puede importar más que encontrar a Dios.

Es decir, enamorarse de Él
de una manera definitiva y absoluta.
Aquello de lo que te enamoras atrapa tu imaginación,
y acaba por ir dejando su huella en todo.

Será lo que decida qué es
lo que te saca de la cama en la mañana,
qué haces con tus atardeceres,
en qué empleas tus fines de semana,
lo que lees, lo que conoces,
lo que rompe tu corazón,
y lo que te sobrecoge de alegría y gratitud.

¡Enamórate! ¡Permanece en el amor!
Todo será de otra manera.



1 comentario:

Marian dijo...

Aquello de lo que te enamoras atrapa tu imaginación,
y acaba por ir dejando su huella en todo.

Que preciosidad de post Caminar.¡Enhorabuena !
Tenemos que enamorarnos cada día más Jesucristo,
El que tanto nos ama, y la única verdad de nuestra existencia.
Te felicito.
En unión de oraciones.
Un abrazo.

Sólo Dios

No soy bufón que haga reír a cortesanos, ni  marioneta movida por dedos sin cristal. No, no cambiaré por caprichos humanos s...