9 sept. 2016

Consejos...


Vivir siendo misericordiosos en las propias comunidades, conservando el celo del testimonio y anunciando la fraternidad evangélica desde todos los monasterios del mundo. Esto a través de un silencio elocuente que habla a la vida ruidosa y distraída el mundo.





1 comentario:

ven dijo...

Muchas, gracias,La misericordia de Dios puede hacer florecer hasta la tierra más árida. Gracias, un fuerte abrazo.

Busco Tu Rostro

"Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor"