15 may. 2011

Buen Pastor

Sus ovejas encontrarán pastos, porque todo aquel que lo sigue con un corazón sencillo es alimentado con un pasto siempre verde. ¿Y cuál es el pasto de estas ovejas, sino el gozo íntimo de un paraíso siempre lozano? El pasto de los elegidos es la presencia del rostro de Dios, que, al ser contemplado ya sin obstáculo alguno, sacia para siempre el espíritu con el alimento de vida. Busquemos, pues, queridos hermanos, estos pastos, para alegrarnos en ellos junto con la multitud de los ciudadanos del cielo. La misma alegría de los que ya disfrutan de este gozo nos invita a ello. Por tanto, hermanos, despertemos nuestro espíritu, enardezcamos nuestra fe, inflamemos nuestro deseo de las cosas celestiales; amar así es ponernos ya en camino. Que ninguna adversidad nos prive del gozo de esta fiesta interior, porque al que tiene la firme decisión de llegar a término ningún obstáculo del camino puede frenarlo en su propósito. No nos dejemos seducir por la prosperidad, ya que sería un caminante insensato el que, contemplando la amenidad del paisaje, se olvidara del término de su camino.


S. Gregorio Magno

3 comentarios:

Felicitas dijo...

El amor de Jesús es el único del que podemos fiarnos al 100%. Nunca falla y siempre podemos confiarle toda preocupación, sabiendo que seremos escuchados y atendidos.
¡Qué suerte tenemos!
Un abrazo.
:O)

Gran Visigoda dijo...

Jamás permita Él que yo me aparte, que busque el camino fácil que me aleje del sendero que termina ante su rostro.
Gracias.

Angelo dijo...

¡Dame Señor, el deseo de desearte!
Abrazos

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