27 oct. 2013

Nuestro corazón

 
 
 
El santuario de nuestro corazón ha de ser casa de oración, por eso nuestra vida ha de ser una ofrenda espiritual. El bautismo nos ha consagrado. Casa de oración, de alabanza, de sacrificio, en el amor, en la alegría: no se puede profanar el templo de Dios. Ahí, en ese silencio vivo, ese Huésped divino se revelará al hombre que le recibe y se le entrega.
 
 
 

4 comentarios:

mj bo dijo...

Es verdad, nuestro corazón ha de ser la mejor casa para Dios... ¡¡Qué bonito... !!

Un abrazo en esa morada

Susana Topasso dijo...

Bellísima síntesis! Gracias!

Felicitas dijo...

Es cierto, el Señor se manifiesta en su Santuario, con amor y ternura divinas.
Un abrazo.

Marian dijo...

Bello y cierto post.¡Que grandeza la nuestra, y que alegría produce en mi corazón.¡Gracias Caminar!
Un abrazo. Unidas en la oración.

En verano--Ser presencia

Ser presencia, Señor, es hablar de Tí sin nombrarte; callar cuando es preciso que el gesto reemplace la palabra. Ser luz que ilumina el ...