17 ene. 2014

¡Detente!


¡Detente! Pliega el ala voladora:
¡buscas la luz, y en ti llevas la aurora!

Recorres un abismo y otro abismo
para encontrar al Dios que te enamora,
¡y a ese Dios tú lo llevas en ti mismo!

¡Y el agitado corazón latiendo,

en cada golpe te lo está diciendo,
y un misterioso instinto,
de tu alma en el oscuro laberinto,
te lo va noche a noche repitiendo!
...¡Más tú sigues buscando lo que tienes!

Dios, en ti, de tus ansias es testigo;

y, mientras pesaroso vas y vienes,
como el duende del cuento,
Él va contigo.



6 comentarios:

Rosa dijo...

Gracias por tu compañía. Gracias. Es esencial detenernos.

Un beso.

Felicitas dijo...

Misteriosa ceguera la del hombre que tiene un tesoro en el corazón, y se siente pobre y abandonado.
Oremos por nosotros y por todos.
Un beso.

Inés María dijo...

Nos encanta buscar fuera ... lo que llevamos dentro!!!
Un abrazo en Cristo!!!

Tere y Jose dijo...

¡Qué escrito más hermoso!
¡Qué poesía más profunda, llena de ánimo y de sabiduría!
¡Qué santa y hermosa "ironía" que un blog que se titula "Caminar" nos invite a "Detenernos"!
Un abrazo desde otro blog que también tiene la palabra "Caminar" como título.
Tere y Jose, http://venconnosotrosacaminar.blogspot.ca/

PEPE LASALA dijo...

Aquí me detengo para disfrutar de un escrito tan bonito. Gracias. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana.

Rosario dijo...

Hola Caminar: "¡Detente!" que bonita entrada, gracias por su compartir.
Dios la bendiga.
Un abrazo.

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No soy bufón que haga reír a cortesanos, ni  marioneta movida por dedos sin cristal. No, no cambiaré por caprichos humanos s...