24 mar. 2014

La Anunciación del Señor

Decidme quién me besó
con unos labios de fuego...!
Pues nunca conocí
un beso como este beso:
¡si me ha dejado más blanca
que los altos ventisqueros
y me ha vuelto más fecunda
que los jardines del cielo!
Decidme quién me besó
con unos labios de fuego.
Nunca conocí
un beso como este beso:
tan lleno de suavidades,
de añoranzas y de misterio...
Eternos labios heridos,
Divinos labios de fuego
que, quemando, purifican
y sirven de refrigerio.

¡Oh labios, yo no soy digna,
pero... besadme de nuevo!

3 comentarios:

Felicitas dijo...

¡qué bonito poema a la Encarnación! ¿Lo has compuesto tú?
Un abrazo

Rosa dijo...

Es precioso el poema, y la imagen también.

Gracias, querida Caminar.

Marian dijo...

Que maravilla! lo he leído varias veces...me ha encantado.Benditos labios...¡Gracias Caminar!
Unidas en la oración. Un abrazo.

Busco Tu Rostro

"Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor"