25 ago. 2010

Abandono

Que el hombre se abandone simplemente, nada pida, exija nada. Se contente con tener en Dios su pensamiento, su amor. Arroja, pues, todas tus cosas en este Dios desconocido, también tus defectos y pecados, y todo cuanto puedas proyectar con tus acciones. Ponlo todo en El con gran fervor. En la oscura, desconocida voluntad de tu Señor. Fuera de aquí, un tal hombre no debe jamás perseguir nada, ni querer de algún modo reposar o actividad, ni esto ni aquello, ni tal estado ni el otro. Sólo abandonarse simplemente en la desconocida voluntad de Dios.
Taulero

4 comentarios:

Gran Visigoda dijo...

Y en ese abandono llega la verdadera paz al corazón...

m.jesus dijo...

El abandono en Dios es el perfecto camino a la felicidad total.

Un abrazo

Lourdes dijo...

me parece muy bonito muchas gracias.

Felicitas dijo...

La desconocida Voluntad de Dios... me encanta...procuraré hacerlo. Me encuentro en un momento de elección así que me lanzo a la desconocida Voluntad de mi buen Padre que sólo quiere el Bien para todos nosotros.
Gracias.
Un beso.
;O)

María Asumpta

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