15 feb. 2011

¿Qué me queda?


El hombre que ha entregado su voluntad a Dios

en cierto modo ya le ha entregado todo.

5 comentarios:

nugua dijo...

Cami, nos queda el gozo de la entrega, ¡y tu lo sabes!. Besos mil.

Felicitas dijo...

Tantas veces le entrego mi voluntad y tantas otras necesito volver a entregársela, porque me doy cuenta que aún no es una realidad.
Por Él nunca queda, ¿verdad?
Un abrazo, amiga.
;O)

Angelo dijo...

Hay muchos días de lucha para que el hombre viejo deje paso al hombre nuevo que libremente se entrega a Dios.

Gran Visigoda dijo...

Mi pequeñesz cundo tantas veces mi corazón se resiste.
Un abrazo.

Theo dijo...

Hola. Es lo que más cuesta,lo sabe bien así que opera con mucha delicadeza.Gracias.

María Asumpta

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