28 sept. 2012

Libertad

"¿En qué puedo yo mostrarme generosos ante Dios? Bien veo que sólo en un punto puedo yo ser generoso: en la donación de mi libertad. Lo único de que el Señor nos deja disponer es el libre albedrío. Pues bien, yo hago libremente donación de mi libertad. Sin dejar de ser libre, quiero ahora ser esclavo de Dios por mi libre voluntad. Quiero querer lo que Él quiera; no sólo aceptarlo, sino quererlo. No es que anule mi voluntad libre; es que libremente quiero que mi voluntad sea el sometimiento a Dios; de manera tan completa, que no consista en aguantar, sino en adoptar, como si fuera mía, la voluntad de Dios”

3 comentarios:

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Maravilloso, sin dudas. Y más aún: en todos los párrafos podemos descubrir a la pequeña muchacha nazarena que dijo Sí!, que se hizo esclava del Señor y madre de Dios, la máz feliz, la bienaventurada María, hermana y madre al mismo tiempo.

En el nombre de este Cristo que nos reúne, Caminar, te envío un fraterno saludo y mi pobre oración.

Paz y Bien

Ricardo

Rosario dijo...

Hola Caminar: que linda entrada, me quedo con "Quiero querer lo que Él quiera; no sólo aceptarlo, sino quererlo".
Gracias por su compartir.
Un abrazo.




















mj bo dijo...

D. Manuel fue todo un maestro, con un recorrido que le llevó desde el agnosticismo al sacerdocio. Siempre admirado porque siempre llevó razón, especialmente desde su conversión. Y aquí lo deja muy claro.
Un abrazo Caminar

Busco Tu Rostro

"Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor"