11 dic. 2010

Alegría

Ya estamos en el Tercer domingo de Adviento.
Domingo de la alegría.
"Gaudete in Domino semper"
Y el estar siempre alegres es una consecuencia de estar siempre y totalmente en el Señor. El apóstol nos manda estar en Él y nosotros lo cantamos alegres en la antífona de entrada de la Misa de este domingo. El Señor está cerca, ¿cómo no estar alegres, si es Él nuestra riqueza? Los santos, en medio de grandes sufrimientos externos e internos, a los ojos de los demás desbordaban gozo. Ojalá sea también así en nosotros.

2 comentarios:

Felicitas dijo...

Ojalá, querida amiga, ojalá.
Un abrazo.

Gran Visigoda dijo...

A veces me turba no manifestar la alegría que debiera, a veces por dentro...
Un abrazo!

María Asumpta

Al cielo vais, Señora Al cielo vais, Señora, y allá os reciben con alegre canto. ¡Oh quién pudiera ahora asirse a vuestro manto para s...