30 ene. 2011

Felices

Las bienaventuranzas nos esperan, en lo pequeño, en lo cotidiano, en el prójimo más próximo, y nos vuelven a decir: la paz es posible, la alegría no es una quimera, la justicia no es un lujo a negociar. No os engañéis más, no os acostumbréis a lo malo y a lo deforme, porque nacisteis para la bondad y la belleza. Y san Agustín dirá: "nos hiciste, Señor, para ti e inquieto estará nuestro corazón hasta que descanse en ti".
Mons. Sanz Montes

6 comentarios:

Claudio dijo...

Que sencillo y hermoso!
Con tu permiso Caminar, me lo llevo.
Un fuerte abrazo,

lourdes dijo...

nacisteis para la bondad y la belleza. Gracias que dios la bendiga unidas en oración

nugua dijo...

"Las bienaventuranzas nos esperan, en lo pequeño, en lo cotidiano, en el prójimo más próximo,", permíteme copiar tus palabras y llevármelas conmigo. No se puede expresar mejor ni con más sencillez. GRACIAS, MIL GRACIAS.

Angelo dijo...

Cuando se entiende, se comprenden las bianventuranzas.
Presente siempre en mi oración

Gran Visigoda dijo...

Para mi las Bienaventuranzas siempre han sido la expresión máxima de la esperanza...no se... no se explicar...
Gracias!!!

Felicitas dijo...

Las Bienaventuranzas : el antídoto perfecto para las tentaciones todas.
Un abrazo, linda.
;O)

Barcelona- súplica

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