20 ene. 2011

Unidad: Oración. Acción de gracias. Esperanza en el Espíritu.

La fuerza del Espíritu de Dios hace crecer y edifica la Iglesia a través de los siglos. Dirigiendo la mirada al nuevo milenio, la Iglesia pide al Espíritu la gracia de reforzar su propia unidad y de hacerla crecer hacia la plena comunión con los demás cristianos.
¿Cómo alcanzarlo? En primer lugar con la oración. La oración debería siempre asumir aquella inquietud que es anhelo de unidad, y por tanto una de las formas necesarias del amor que tenemos por Cristo y por el Padre, rico en misericordia. La oración debe tener prioridad en este camino que emprendemos con los demás cristianos hacia el nuevo milenio.
¿Cómo alcanzarlo? Con acción de gracias ya que no nos presentamos a esta cita con las manos vacías: « El Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza 8 intercede por nosotros con gemidos inefables » (Rm 8, 26) para disponernos a pedir a Dios lo que necesitamos.
¿Cómo alcanzarlo? Con la esperanza en el Espíritu, que sabe alejar de nosotros los espectros del pasado y los recuerdos dolorosos de la separación; El nos concede lucidez, fuerza y valor para dar los pasos necesarios, de modo que nuestro empeño sea cada vez más auténtico.
Si nos preguntáramos si todo esto es posible la respuesta sería siempre: sí. La misma respuesta escuchada por María de Nazaret, porque para Dios nada hay imposible.
Juan Pablo II

4 comentarios:

Claudio dijo...

Gracias por recordarnos estas enseñanzas Caminar!
Fraternalmente,
Comunidad San Pablo

Angelo dijo...

Unido a diario en esta intención .

Gran Visigoda dijo...

Gracias!!!

lourdes dijo...

Gracias hermosa oración unidas en oración

María Asumpta

Al cielo vais, Señora Al cielo vais, Señora, y allá os reciben con alegre canto. ¡Oh quién pudiera ahora asirse a vuestro manto para s...