25 oct. 2010

¿encorvados?

En el Evangelio de hoy se lee entre otras cosas que "había una mujer a la que un espíritu tenía enferma hacía dieciocho años; estaba encorvada, y no podía en modo alguno enderezarse. Al verla Jesús, la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad». Y le impuso las manos. Y al instante se enderezó, y glorificaba a Dios."
Siempre me impresionó esta perícopa por lo personal que la encuentro. Todos tenemos algo que nos hace estar encorvados, algo que no nos permite enderezarnos, y por eso en una situación u otra no conseguimos "elevar" la mirada a lo alto.
Pero la mujer, simplemente, se nos dices, estaba en la sinagoga, no le pidió a Jesús que la curase ni nada por el estilo, simplemente estaba. Pues en muchas ocasiones la oración es esto mismo, estar, simplemente estar encorvados frente a Jesús, y cuando El quiera nos dirá "quedas libre de tu enfermedad" es cuestión de saber esperar, Dios tiene su momento para para cada uno, ¿sabremos perseverar?...

4 comentarios:

Gran Visigoda dijo...

Lo que describes es la esperanza, sabiendonos amados por Dios,llegará el día... solo hay que abandonarse en Él.Como siempre gracias!

Elinge dijo...

Hola Caminar:

Todos hemos tenido algo pero con alguien, no era algo lo que la tenía encorvada, sino aquel seductor, mentiroso y pestilente que aparenta dar algo en amistad y en Verdad que no sólo no da, sino que quita y esclaviza, el envidioso, el homicida, el acusador, un demonio y así de claro se escribe “ un espíritu” con cuyo trato uno queda lastrado, cargado de inmensa culpa, de pecado y sobre esa losa él se sube y trata de aplastarnos. Por la Fe Salvadora, nuestro Redentor nos Sana y Liberta, nos fortalece para no volver a tratar con semejante espíritu de tiniebla y pestilente, para Caminar y Volar hacia nuestro Padre. Buscábamos algo ilícito, nos encontramos con el Maligno, sufrimos la esclavitud (18 años) y nuestro Buen Dios nos vino a rescatar. En cada vida se manifiesta una astilla de la Historia de la Salvación. Él tomó nuestro pecado en la Santa Cruz para hacernos Hijos de Dios, liberarnos, y como signo ya ahora viene esta liberación terrenal, que es una anticipación de la Sanación y Reconstrucción a la Gracia por toda una vida Eterna.

Felicitas dijo...

Sáname, Señor, de mis encorvaduras, para quedar libre y así poder serte útil de verdad.
Un abrazo.

una madre agradecida dijo...

Dios quiso nacer en un pesebre para que el hombre, encorvado por sus muchos pecados, pudiera reconocerle, ya que no podía enderezarse para mirar hacia arriba.
Se hizo hombre para hacer al hombre capaz de Dios.

Tú estás conmigo

“ Hay una presencia que vela junto a nosotros, hay una Palabra que da sentido al camino de la vida, hay un Dios que no deja caer de sus...